
En un cine de Jerusalem, Israel, ha retenido a 20 rehenes en un cine céntrico, una palestina de origen ruso.
Esta chica, joven, preguntó a sus rehenes que si querían morir con ella no por la guerra sino por la paz.
Así que dejó abierta la puerta del cine y se fueron todos dejándola sola. Ella metió la mano en su gran bolso rojo. Fue tiroteada por varios francotiradores judíos.
De su bolsa sólo salieron libros.
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