El arma más miserable, el miedo, puede suscitarse de forma tan cobarde únicamente para originar castigos. Cuando una sociedad siente miedo está dispuesto a tragar cualquier cosa.
Así mismo, la necesidad de seguridad es tan absurda, que una persona puede restarse de sí mismo su derecho, su justicia, su libertad, y eso convierte a la gente en su propia policía autoritaria.
El terrorismo es el miedo político.El portavoz político puede provocar fanáticos crónicos al igual que miedosos crónicos, únicamente mediante la prédica.
Huir, someterse o atacar es la forma de contrarrestar ese miedo, Por lo tanto si vemos su semántica pocos podemos vanagloriarnos de estas situaciones (según RAE):
Huir: Alejarse deprisa, por miedo o por otro motivo, de personas, animales o cosas, para evitar un daño, disgusto o molestia (mira por donde el miedo queda implícito en la propia definición.)
Someterse: Sujetarse, humillarse, subyugarse, subordinar el juicio, decisión o afecto propios a los de otra persona. (Qué dulces palabras…)
Atacar:Acometer, embestir con ánimo de causar daño.En un combate, emprender una ofensiva. Actuar contra algo para destruirlo. Perjudicar, dañar o destruir. ( de nuevo unas definiciones muy educativas)
Pasando a lo puramente físico: El miedo se sitúa en la parte más primitiva del cerebro.
Y esto sí que da realmente posibilidad de restar el miedo para enfrentarnos a la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario